
Superstición
Queridas musas: aunque muchas veces las maldiga por no aparecer y tantas otras les confiese mis penurias más extravagantes con verborragia textual, debo admitir que son un hueso difícil de roer. La mayor parte del tiempo me gustaría que no existieran en mi vida, que atormentaran a otro escritor y que la sociedad me considere un hombre chato, sin nada interesante que aportar. La menor parte del tiempo, son el amor tóxico que jamás dejaré, aunque me generen los peores males, males con los cuales yo las alimento. No soy digno de tenerlas, ni ustedes de tenerme a mí. Queridas musas, si no las invocara, el más tormentoso de mis días sería soleado, pero sin ustedes yo no sería nadie y con ustedes, nadie soy.
viernes 18 de Julio, 2025
Publicado originalmente el mes de Agosto 2025 en el libro ‘Cartas para cuando ya sea demasiado tarde’ (CC BY 3.0), primer volumen de la Colección Trescientos de Editorial Orsai SRL., compilado por Hernán Casciari.